¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA?
EL MEJOR MOMENTO PARA VISITAR AL PSICÓLOGO
No necesitas cumplir criterios diagnósticos de algún trastorno para acudir a terapia. No tienes que buscar una justificación para venir. El hecho de que lo hayas pensado ya es indicador de que hay algo que a lo mejor no va del todo bien. Unas veces es sólo un aspecto de la vida y otras es la vida completa la que está “patas arriba”.
Priorízate y busca ese momento para cuidarte. Mejor cuanto antes. Mientras más tardes, aguantes o soportes, más cansado/a estarás y será probable que hayas adquirido determinados hábitos insanos que luego cuesta modificar.
Aquí tienes algunos motivos (no los únicos) por los que pedir ayuda:
· Si tienes sensación de tristeza, vacío, soledad, desmotivación, apatía, desgana, te sientes mal y no sabes por qué…
· Si rindes menos en los estudios o el trabajo.
· Si te apetece pasar mucho tiempo a solas o te estás aislando de amigos, familia y compañeros de trabajo.
· Si disfrutas menos de las cosas que antes y/o te falta ilusión.
· Si tienes sentimientos de desesperanza e ideas suicidas.
· Si te encuentras más sensible o susceptible o todo lo contrario, más bien indiferente, todo te da igual.
· Si estás más irritable, de peor humor, todo te molesta…
· Si estás más cansado y/o te cuesta levantarte por las mañanas o hacer actividades que antes formaban parte de tu rutina.
· Si has notado un aumento o disminución del apetito o cambios en tu forma de relacionarte con la comida.
· Si duermes mal y no descansas (te cuesta conciliar el sueño, te despiertas muchas veces, una vez que despiertas no puedes volver a dormir…), o por el contrario duermes más de lo normal y te apetece estar todo el día en la cama o sofá.
· Si te notas inquieto, nervioso, intranquilo o que no estás a gusto en ninguna parte.
· Si notas sensaciones como falta de aire, temblores, taquicardias, dolores de cabeza, presión en el pecho, nudo en el estómago y otras molestias estomacales, náuseas o ganas de vomitar, sequedad de boca, hormigueos, mareos, tensión muscular, falta de atención y memoria…
· Si estás todo el día preocupado, agobiado, rumiando, dándole vueltas a las cosas…
· Si presentas conductas peligrosas o dañinas para tu bienestar mental, físico y emocional: consumo de sustancias, juego, autolesiones…
· Si tiendes a pensar de forma negativa y vives en el futuro intentando estar preparado para las cosas malas que puedan ocurrir y/o te angustias con facilidad ante problemas cotidianos, enfermedades comunes o dolores…
· Si te cuesta adaptarte a los cambios y no eres flexible, vives las adversidades como auténticas catástrofes y te resistes a que las cosas salgan de una forma distinta a la que tú tenías planificada.
· Si has sufrido o estás sufriendo bullying o mobbing y no puedes más con esa situación.
· Si tus miedos o inseguridades condicionan tu vida, has dejado de hacer actividades o acudir a reuniones sociales y/o has rechazado trabajos o relaciones por no tener confianza en ti y creer que no eres capaz de superarlo.
· Si te encuentras en una relación de pareja en la que no eres feliz o te están haciendo daño y no eres capaz de terminarla, si estás pasando por una ruptura o quieres mejorar tu matrimonio.
· Si has perdido a alguien o algo muy valioso para ti y el duelo se está complicando por cualquier motivo y no te deja avanzar.
· Si tienes pensamientos obsesivos e intrusivos que aparecen cuando menos te lo esperas y te asustan porque crees que puedes perder el control y cometer una atrocidad.
· Si te importa muchísimo lo que piensan los demás y estás todo el día dándole vueltas a lo que dirán o pensarán de ti, así como tomando decisiones buscando su aprobación.
· Si te faltan habilidades para interaccionar con los demás y quieres mejorar la cantidad y calidad de tus relaciones sociales.
· Si no eres asertivo y te cuesta o no consigues decir lo que piensas, expresar lo que sientes, decir que no, pedir ayuda…
· Si no estás satisfecho con algún aspecto de ti mismo o con muchos: físico, intelecto, sociabilidad, sexualidad, desempeño en el trabajo…
· Si estás embarazada, tienes inseguridades y no sabes con quién compartirlas o has perdido a tu bebé y sientes que nadie te entiende.
· Si no eres capaz de cumplir los objetivos que te propones.
· Si te ha ocurrido algo traumático en un pasado reciente o lejano y notas que te sigue afectando de alguna manera.
· Si quieres trabajar tus habilidades de gestión emocional para que no llegues a desbordarte y a llevar a cabo conductas que puedan perjudicar a tu entorno o a ti mismo.
· Si te apetece desahogarte sin sentirte juzgado ni presionado.
· Si te encuentras bien pero quieres hacer un trabajo de crecimiento personal, profundizar en tu autoconocimiento y mejorar tu autoestima y/o intentar ser la mejor versión de ti mismo.
· Si no sabes cómo solucionar los problemas que tienes y piensas que no hay salida.
· Si tu entorno cercano, ese que te quiere y se preocupa por ti, te recomienda en más de una ocasión la necesidad de que pidas ayuda psicológica porque no te reconocen o no te ven bien.
CONTACTO
661 169 730
Avda. de la Paz 35, 1º, Almendralejo (06200)
ENLACES DE INTERÉS
Declaración de accesibilidad